Single post

FOTOGRABADOS CASARES : " Entre las Empresa del año".

LA EMPRESA FUNDADA EN 1924, HA CRECIDO Y SE HA DIVERSIFICADO. FACTURA 1,25 MILLONES, TIENE UNOS 20 EMPLEADOS Y MERCADO EN CORDOBA, ANDALUCIA Y OTRAS COMUNIDADES.LOS EMPRESARIOS ANGEL CASARES MELENDO, NIETO DEL FUNDADOR, SU ESPOSA, ELENA LANDAURO, Y DOS DE SUS HIJOS, ANGEL E IGNACIO.

 

Angel Casares Melendo es empresario “desde siempre”. Así se recuerda, pues nació en una familia de empresarios. Con 15 años, al tiempo que estudiaba y ya trabajaba en el negocio que fundara su abuelo en 1924, falleció su padre, Vicente Casares Ramos. Corría el año 1966, y tuvo que ponerse al frente de la firma, propiedad de su madre.

Esta empresa de artes gráficas mantuvo hasta los años 60 una estrecha colaboración con los medios de prensa escrita, encargándose del fotograbado, primero con La Voz y, a partir de 1941, con Diario CORDOBA, entre otras publicaciones. En la actualidad, la compañía ha ido buscando nuevos nichos de mercado, y ofrece una amplísima gama de servicios dirigidos principalmente a imprentas y firmas de publicidad, que van desde el fotograbado, la fotomecánica y la preimpresión e impresión digital –y hay productos que mantienen por tradición y prestigio, como el grabado, hoy día poco rentable– hasta escáner, filmación de fotolitos y planchas, montaje de estructuras, impresión en cualquier tipo de superficie, cartelería… Además, Fotograbados Casares, SL, se precia de acompañar al cliente con asesoramiento y atención integral.

Familia empresaria

Fotograbados Casares sigue siendo hoy una empresa familiar, aunque ha crecido, diversificando y creando dos nuevas empresas, de la mano del actual propietario y de su esposa, Elena Landauro, que dejó su trabajo de enfermera para apoyar a su marido como “he hecho toda mi vida”. Ambos reciben a Diario CORDOBA en la sede de su compañía, en el polígono industrial de La Torrecilla, y relatan a la par sus vivencias, al tiempo que insisten –y mucho– en que conste su agradecimiento al jurado de los Cordobeses del Año y al propio periódico “por acordarse de nosotros como empresarios”. Pues aquí queda reflejado, cómo no.

Angel y Elena adquirieron el negocio familiar en 1978 y en el año 2004 se incorporaron sus dos hijos varones, Angel e Ignacio Casares Landauro, mientras sus dos hijas han optado por otras ocupaciones profesionales.

Elena relata cómo sus hijos han estado en la empresa desde abajo, viviendo todo el proceso, y no se incorporaron a la misma hasta que culminaron sus estudios, tal y como les aconsejó el catedrático José Javier Rodríguez Alcaide desde la Cátedra Prasa de Empresa Familiar, un paso que les ayudó a orientar el futuro de la compañía y a aclarar conceptos que facilitan el reparto de funciones, la convivencia y preparan el futuro.

Estos padres-empresarios han inculcado a sus hijos-empresarios el concepto de disponibilidad permanente hacia el cliente: “Empezamos a trabajar a las seis de la mañana del lunes y terminamos el sábado a las dos de la tarde”, comenta Angel Casares, recordando la decisión adoptada en 1997 de prestar un servicio de 24 horas. Y su esposa apostilla: “Los teléfonos están abiertos las 24 horas, y muchas veces han sonado incluso de madrugada y en domingo, pero nuestros hijos están educados para eso, para que trabajen y sepan valorar, pues saben que nos debemos al cliente”.

–¿Y es difícil esa convivencia de la familia y de la empresa?

Angel. procuramos separarlo, no hablar mucho de temas de trabajo en momentos familiares, pero es difícil. Tenemos una reunión semanal donde exponemos las situaciones que se presentan y buscamos soluciones a los problemas cotidianos.

Uno de los conceptos clave de esta empresa es el servicio a la clientela, de manera que “más que clientes, muchos de ellos ahora son amigos”, explica Angel Casares, para el que la segunda piedra angular que ha llevado al éxito a su compañía es la innovación, otro aspecto al que ya su padre había dado prioridad, invirtiendo en nuevas maquinarias.

Angel Casares lo ha hecho de manera constante, y, como consecuencia de ello, “nuestra empresa es puntera, se puede medir con cualquiera del sector en España, y está en el grupo de las cinco más avanzadas tecnológicamente”. Pero, ojo, la inversión en nuevas tecnologías tiene también sus riesgos, y este empresario comenta con alivio que la gran ventaja de su gestión ha sido “la innovación, sí, y el no habernos equivocado al hacer esas inversiones”, pues recuerda cómo otras firmas invirtieron en sistemas cerrados de fotomecánica que luego quedaron apartados de la evolución de esta actividad, creando graves problemas a las empresas que optaron por ellos.

–¿Qué momentos malos ha tenido en su trayectoria empresarial?

Angel.. Quizá la crisis de los años 90, que tuvo momentos malos, aunque no tanto como la actual. Esta crisis que vivimos ahora se notó más para nuestro sector a partir del año 2010, con los nuevos soportes para la publicidad, como internet, que ha mermado el 35% del negocio en el sector de las artes gráficas. En Córdoba han caído tres empresas y hay un 28% menos de empleo. Es grave, pero quizá no tan grave como en otros sectores (Angel Casares conoce bien la situación, pues es presidente de la Asociación de Empresarios de Artes Gráficas de Córdoba, tesorero de la Confederación de Empresarios de Córdoba y miembro de la Cámara de Comercio). Pero no queremos hablar de crisis, sino admitir que estamos en malos tiempos y trabajar para solucionarlo.

 

–¿Y cómo la afrontan?

Elena. Nuestro objetivo es mantener la empresa, recortar gastos al máximo y poder así mantener el empleo, porque Casares, sin nuestra plantilla, sin nuestros trabajadores, no es nada.

 

–La situación que vive Córdoba es muy complicada.

Angel. A ver si los bancos abren la mano, porque hay que reactivar la economía. Sobre todo Córdoba, porque somos una ciudad de servicios y hay que facilitar las cosas al turista, ofrecerle incentivos a la visita, y, para una ciudad de servicios, el palacio de congresos y exposiciones es primordial, que haya más actos culturales, exposiciones, teatro… Tenemos que vender cultura.

Para este empresario, la situación requeriría actuar para mejorar la productividad e incentivar las vocaciones emprendedoras. “Necesitamos más empresarios”, comenta. El mayor desafío de las empresas ahora, reflexiona, es hacer más productiva la actividad y ajustar los costes, pero sin quitar la calidad ni el servicio. Y, en un entorno de morosidad y de dificultades, la tentación de algunas empresas de tirar precios para sobrevivir unos meses más, rompe el mercado. Los momentos actuales exigen, a su juicio, “dedicación y mucho inventar “.

LEAVE A COMMENT

theme by teslathemes

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies